Homenaje

Aimé Painé, entre el cielo y la tierra

Aimé Painé representa un hito en la recuperación, difusión e interpretación de la música nativa de la Patagonia. Su vida estuvo dedicada a mantener vivas las tradiciones y cultura de los pueblos originarios. 

Por Lic. César Oscar Castro

Para poder desandar los caminos de Aimé hay que remontarse al momento mismo en que fue nombrada como Olga Elisa Painé e inscripta con ese nombre en el Registro Civil. Por entonces, no estaba permitido inscribir a los recién nacidos con nombres propios de raíz indígena, aunque en este caso, la niña fuera hija de mapuches. Aimé había nacido en 1943 en Ingeniero Huergo, un pueblo del Alto Valle de Río Negro, cuando aquella zona era Territorio Nacional. Por diversos problemas familiares, cuando la futura cantora tenía apenas un par de años de edad fue trasladada al Instituto de Menores Unzué de Mar del Plata. Allí tendrá el primer contacto con la música religiosa y descubrirá la facilidad y amor por el canto, cualidades que hicieron que una pareja de buenos recursos de la ciudad decidiera adoptarla.

Luego de años de estudio, en los que afianzaría su amor por la música, se traslada a Buenos Aires e ingresa al Coro Polifónico Nacional con el que aborda un repertorio tanto coral como sinfónico-coral, en distintas salas del país. Casualmente, es en Mar del Plata, en un encuentro coral internacional, donde comprueba que las agrupaciones de otros países interpretan música nativa, cosa que no sucede con el coro argentino. Eso le causa una profunda consternación y empieza a indagar en sus raíces. 

Sus rasgos le hablaban de una ascendencia enraizada en la historia profunda de esta tierra. Al investigar, descubre que su sangre es mapuche y viaja a la Patagonia para realizar un camino de autoconocimiento ancestral y entablar relación con su padre, hermanos biológicos y con las ancianas que mantenían viva la tradición oral y tenían como misión la transmisión de la cultura de generación en generación. "Cuando escuché cantar a las abuelas mapuches -contó una vez Aimé-, me di cuenta de por qué me había gustado tanto el canto gregoriano."

Esas abuelas son las que le enseñarán la lengua (mapuzugun) y los cantos ancestrales de los pueblos originarios de la Patagonia. Aimé logrará reunir, en sus presentaciones, el canto y la visión de su pueblo, traduciendo para el público las palabras y acercando datos sobre el significado de cada canción de su cultura originaria.

Aimé, la serie

El legado musical de Aimé Painé, quien dejara de vivir muy tempranamente a los 44 años, no fue plasmado en ningún material discográfico. Para poder apreciar su canto hay que buscar en algunos registros en vivo, no comerciales, que permiten apreciar una línea de canto impecable, un timbre de voz hermoso y una interpretación que destaca el intimismo y conocimiento enorme ganado por su investigación musicológica y cultural.

Desde hace más de ocho años, la realizadora cinematográfica Aymará Rovera, se embarcó en un proceso de investigación. Viajó muchas veces para entrevistarse con familiares y amigos de Aimé y luego escribir el guión de la serie “La vida de Aimé Painé”, que se está estrenando este año en Canal Encuentro y que tiene locaciones de la provincia de Neuquén (Aluminé, Neuquén capital y Senillosa Plottier) y en Río Negro: (Cipolletti y Los Gigantes del Chocón).

“Me enamoré profundamente de la vida de Aimé – explica Rovera -. De su vida y su lucha. Me sentí muy cercana a ella en ese reencontrarse con sus raíces y sentí una profunda admiración por ser la primera mujer en comenzar a decir lo nadie decía, 40 años atrás. Aimé fue un ser espiritual que dedicó su vida a su gente, una mujer de convicciones y, sin dudas, la figura más importante de la comunidad mapuche. Como decían las abuelas: “A veces parecía una princesa mapuche como irreal, traída de otros tiempos.”

La cantante Charo Bogarin (conocida como la voz del grupo Tonolec) es la encargada de interpretar el rol de Aimé adulta. Aymará cuenta cómo fue su incorporación: “Hasta los cuatro últimos días del rodaje, era yo la protagonista/directora porque la serie tiene dos capítulos de una niña (que hace de Aimé chica, Rosario Valenzuela) y dos capítulos donde Aimé es adulta. La iba a interpretar yo misma. Estaba aterrada porque hacía todo lo de dirección y producción, manejaba actores, locaciones, equipo, pero no había podido ensayar por la cantidad de cosas que hacía. Por suerte, Charo estaba de gira por la Patagonia y ahí mi Directora de Arte, Ivana Fernández, me dice: una amiga mía la conoce… Sin pensarlo demasiado, le mandé un mensaje para verla al otro día que, casualmente era mi cumpleaños. Viajé de Neuquén a Roca y me encontré con Charo: era Aimé. Ella de alguna forma también estaba esperando serlo al recibir mi mensaje donde le contaba la idea, por eso en plena gira acomodó todo. Paramos juntas en el mismo hotel y durante 20 días trabajamos el personaje. Estábamos juntas en el cuarto por falta de presupuesto. Nuestra relación fue y es una hermandad. Charo es una gran cantora y sacó las canciones por fonética. Su actuación es impecable, es un tesoro. Como dijo Charo en un momento: “el arte no es estructura”, y yo rompí eso, me la jugué y salió de maravillas.”

En una entrevista, Charo Bogarín señala que: “A partir de interpretar y estudiar la obra de Aimé para esta miniserie, a mí se me abrió un nuevo universo y un camino de inicio para trabajar con esta cultura, a darle una interpretación como artista y a seguir hermanando nuestros cantos originarios. Creo que hay que derribar esas fronteras según las cuales si uno es guaraní canta en guaraní, si uno es mapuche canta en mapuche, y si uno es colla canta en quechua. Creo que todos estamos habilitados para cantar y difundir nuestra cultura porque la sangre originaria es una sola y este territorio es uno solo, y tenemos que empezar a entenderlo así desde el arte”.

La serie, que propone un encuentro con la vida y la obra de Aimé Painé, se estrenó en mayo de 2018 y, actualmente, sigue presentándose en diferentes ciudades de la Patagonia, por intermedio de las municipalidades, y en festivales. El próximo 8 de septiembre se estrenará dentro del marco del Día Internacional de la mujer originaria en el centro cultural de la memoria Haroldo Conti (Predio de la ex ESMA).

A más de 30 años de su temprana muerte, Aimé Painé ha dejado el recuerdo de su voz y su enorme trabajo en la difusión de las culturas ancestrales, pero por sobre todo el andar de una luchadora que supo hacer nuevos caminos para que las voces originarias y de las mujeres salieran del silencio.



Links: