Noticias

El lugar de la dirección sinfónica, en la perspectiva de una talentosa mujer

Alicia Pouzo nació en ciudad de Tandil, Provincia de Buenos Aires. Realizó sus estudios en la Universidad Católica Argentina con los Maestros Carlos Vieu y Guillermo Scarabino. Dirigió las orquestas del Teatro Argentino de La Plata, Filarmónica de Mendoza y Sinfónica de San Juan, entre otras. Actualmente es Directora titular de la Orquesta Académica de Mendoza, por cuyo trabajo recibió en 2019 una distinción del Senado de la Nación.

La directora participó del Programa de Pasantías Federales de Perfeccionamiento en Dirección Orquestal, organizado en forma conjunta por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos (OSER). Entrevistada por EL DIARIO, confió que comenzó su formación musical a los 9 años, en Tandil, donde nació. “Quería ser pianista. Y siempre tuve claro que quería dedicarme a la música”.

Su pasión por la dirección orquestal está ligada a la llegada del disco compacto (CD)  al país, y a una clase con un profesor que –en el comienzo de su adolescencia- le hizo escuchar a sus estudiantes –de apenas 13 y 14 años de edad- “Cuadros de una exposición” del ruso Modest Musorgski. “Primero la escuchamos sólo al piano, y luego en versión orquestal arreglada por Maurice Ravel. Al apreciar ambas versiones, me impactó las posibilidades expresivas de la orquesta. Me di cuenta entonces que quería involucrarme en el quehacer de la música sinfónica. Por entonces participaba en un ensamble folclórico y ahí fue donde descubrí que me gustaba mucho el tema del ensamble. Y decidí que quería ser directora de orquesta”.

Alicia, preparándose para dirigir el concierto final de la Edición 2019 de su Pasantía Federal de Perfeccionamiento en Dirección Orquestal (organizada por el CFI), en el Teatro del Bicentenario de la Ciudad de San Juan, el 2 de noviembre de 2019


MAESTROS Y APRENDIZAJES

Formada en la Universidad Católica Argentina (UCA), Pouzo reconoce como sus referentes en el período de formación a Guillermo Scarabino y Carlos Vieu. El primero le dio las bases de dirección orquestal. “Con él aprendí muchísimo”, acepta la directora. Por su parte Vieu como referente de ópera,le posibilitó especializarse en ese campo y le abrió las puertas al mundo laboral. “Ambos han sido personas que ha tenido la amabilidad de abrirme puertas”.

Porque, asegura la conductora, las cosas no le resultaron sencillas por su condición de mujer que decidió incursionar en un terreno que ha sido espacio exclusivo de hombres.

“Me he sentido relegada en su momento”, confió a EL DIARIO. “Pero las cosas han cambiado vertiginosamente en los últimos años. Los primeros en mi formación fueron difíciles. Sentía mucho cuestionamiento a mi alrededor, me preguntaban cómo es que se me había ocurrido ser directora. Y después padecí una `doble vara´ para evaluar mi trabajo, que era muy notoria y que tenía que ver con la distinción entre mujeres y hombres que estaba naturalizada. Recuerdo una vez que me anoté en un curso de dirección –que era a la vez concurso- y quien estaba a cargo me dijo frontalmente que yo había quedado fuera de la segunda instancia porque él creía que las mujeres no podían dirigir una orquesta”.

Actualmente, las cosas están cambiando para mejor. Hay, asegura la titular de la Orquesta Académica de Mendoza, mayor equidad, que implica un margen mayor de posibilidades.

“Ese sería un mensaje que me gustaría dejar a las mujeres que están en estén camino. Tenemos que apoyarnos entre pares. El trabajo colectivo es fundamental. Personalmente abro las puertas a colegas para venir a dirigir cuando lo deseen en Mendoza y es algo que pienso seguir sosteniendo a lo largo de mi carrera profesional”.

Junto a La Camerata de San Juan, en el Teatro del Bicentenario de San Juan, el 2 de noviembre de 2019


FORMACIÓN INTEGRAL

Con esta perspectiva, reconoce que la participación en el Programa de Cultura del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la OSER colaboró en abrir puertas. “Una de las cuestiones principales es que me permitió hacer más visible mi trabajo y me dio un espacio de notoriedad en relación a lo que hago”. Entre otros logros, el año pasado recibió un premio del Congreso de la Nación, por su trabajo como titular en la Orquesta Académica de Mendoza.

La pasantía aportó a su formación integral como directora. Esta concepción “integral”, diferencia a la pasantía de otras instancias como cursos o seminarios, “porque te forma desde el trabajo del director que no solo es musical, sino que comprende también la gestión, la organización, el vínculo con los músicos, el liderazgo”.

Se trata de “cuestiones que difícilmente uno pueda aprender de otro modo que no sea haciendo”.

Y en ese punto admite que el trabajo con el director artístico de la OSER, Luis Gorelik, ha sido muy provechoso. “Él me ha permitido crecer. Es una persona muy generosa con todo lo que sabe como director y como músico”.

Y en cuanto a su experiencia con la orquesta entrerriana, destaca: “Es un privilegio enorme trabajar con la Sinfónica de Entre Ríos, que el año pasado fue distinguida con el Premio Konex y que como grupo de trabajo tiene mucha calidad humana”.

Fuente:
www.eldiario.com.ar