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Presentan en Catamarca una investigación sobre el grupo literario Umbral

El miércoles 1º de julio de 2020 se presentó en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca el proyecto "Grupo Umbral. Cinco escritores: César Vera Ance, Jorge Tula, Celia Sarquís, Alejandro Acosta y Aníbal Albornoz Ávila ¿Una generación perdida?". Se trata del resultado de la Beca Creación que el Fondo Nacional de las Artes le otorgó en 2018 al Lic. Victor Aybar. La investigación hace foco en el grupo de escritores que se inició en la década del ’80 en la Provincia de Catamarca. 

El proyecto constituye un aporte a la continuidad de la primera historia literaria de la provincia, Historia de las Letras en Catamarca, de la Lic. Calás de Clark, incluyendo a la escritora Celia Sarquís, de reconocida trayectoria en el medio literario. "La intención de esta beca fue comenzar un proceso de revalorización del Grupo Literario Umbral a través de un registro audiovisual donde se entrevista a los escritores César Vera Ance, Jorge Tula, Celia Sarquís, Alejandro Acosta Albarracín y Aníbal Albornoz Ávila, sobre sus inicios, las marcas que dejó el grupo en sus obras y la experiencia fundamental de haber cruzado ese umbral hacia el advenimiento de la democracia", comenta Aybar. "Este registro puede ampliar el conocimiento de los autores catamarqueños y aportar material crítico a la perspectiva histórica de la literatura en Catamarca y en la región del NOA, además de ayudar a docentes a encarar la literatura catamarqueña desde la voz de cada uno de estos escritores". 

Las entrevistas están presentadas en un formato documental, a través del cual puede recorrerse la historia del grupo narrada directamente por cada escritor y fragmentos de su obra leidos por ellos mismos. Todo el material podrá ser visitado de manera libre y gratuita en canales específicos en YouTube, Vimeo y Facebook para su reproducción.


El inicio del Grupo Literario Umbral puede fecharse el 1º de julio de 1983 cuando algunos alumnos del Profesorado en Letras, motivados por el profesor Juan Bautista Zalazar, deciden reunirse todos los domingos a investigar y analizar textos de autores que ellos admiraban, y a practicar y componer textos literarios propios. Estos alumnos, más allá de su interés por la docencia de la literatura, estaban claramente decididos e inclinados hacia la producción literaria  a diferencia de otros compañeros de la carrera. Graciela Córdoba, Claudia Savio, Isabel Ruiz, Silvio Rivas, César Vera, Aníbal Albornoz, Jorge Tula, Héctor Cólica, Carlos Ramos, Celia Sarquís, José Morales y dos jóvenes del secundario: Favio Marengo y Ernesto Argañaraz fueron los primeros integrantes de aquel primer encuentro en el que deciden reunirse para “poder canalizar su vocación literaria”. Para ello gestionaron ante la Dirección de Cultura de la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca las instalaciones del Complejo Cultural Esquiú, hoy Complejo Cultural Calchaquí. 

En una nota publicada en el Diario La Unión, el día 23 de septiembre de 1984, y firmada por la escritora María Rosario Andrada, informa que el grupo al momento de reunirse lo hizo bajo el nombre de “La casa de fuego”, para luego denominarse “Umbral”. En esta misma nota Andrada nos refiere, destacándolo, que los jóvenes que lo integran “están guiados por una conciencia plena de formación, de ganas de crecer, de no permanecer indiferentes a la realidad sociopolítica actual”. Esta aseveración nos permite inferir que el cambio del nombre obedecía a una toma de conciencia respecto de la transformación social que afectaba a la Argentina en ese momento. El país comenzaba un período de negociaciones políticas y sociales para emprender el retorno a la democracia. Los integrantes del grupo eran conscientes de que formaban parte de una generación que estaba por atravesar el umbral hacia la democracia argentina. Umbral tuvo dos instancias bien diferenciadas por el movimiento migratorio de sus integrantes y por su accionar llevado a cabo. La primera de ellas, en sus comienzos, como grupo literario en la que conformó y estableció temas y visión de mundo, producto de reflexiones acerca de la poesía y la relación del escritor con la sociedad. La segunda de ellas, con la incorporación de nuevos participantes y el alejamiento de algunos de sus fundadores, el grupo toma la iniciativa de no ser únicamente un grupo literario sino llevar a cabo su propia empresa editorial.  De ahí que en una primera etapa se denominó Grupo Literario Umbral y, luego más adelante, cambió hacia Grupo Literario y Editorial Umbral. 

En el año 1988, el grupo ya como editorial emprende la tarea de publicar los trabajos de sus integrantes. Los primeros poetas elegidos fueron Alejandro Acosta Albarracín y Celia Sarquís quienes publican Las tramas coloridas-Voz del río, con la colaboración de la imprenta de la Universidad Nacional de Catamarca. En esta publicación, ilustrada la portada por Elsa Andrada, encontramos el listado de la nueva conformación del grupo, en la que se observa que, además de los miembros que ya estaban,  se incorporaron otros: Luis Puebla, Graciela del Valle Córdoba, Héctor Cólica, Cesar Vera Ance, Sandra Faerman, José Morales, Celia Sarquís, Alejandro Acosta, y el músico Marcelo Gaibiso. 

"Afirmar que Umbral es el primer grupo literario puede parecer un poco apresurado si no tenemos en cuenta el conformado por los escritores Dardo Aguiar, Alfonso de la Vega, Juan Oscar Ponferrada y José Ramón Luna, a principios del siglo XX, específicamente en el año 1927, con la Peña Tito Livio", advierte Aybar. "Sin embargo, existe una diferencia definitiva que permite concentrar la idea de grupo sobre Umbral por cuanto generaron  un manifiesto y una proclama donde expresaron, primero y antes que nada, su auto-denominación como grupo literario y sus ideas estético-literarias que definieron al grupo, las directrices acerca de los modos, temas y motivos que los aunaron, y el proyecto a desarrollar como agrupación literaria".

El carácter editorial en el que devino Umbral promovió la idea de generar un fondo editorial para la publicación de los demás integrantes, habiéndose iniciado con Sarquís y Acosta, se presenta como otra idea innovadora en las letras de Catamarca. 

Otro aspecto relevante acerca de la gestación de Umbral es que surgió en el marco de la universidad, ambos tienen una cercanía temporal en cuanto a su conformación: si bien la UNCa tenía como antecedente directo al Instituto Nacional de Profesorado Secundario (1943), su creación no fue hasta el año 1974; Umbral se conformó en 1983, nueve años después.

Por último y para dar cuenta de algunas consideraciones recabadas podemos decir que revisitar la Historia de las letras en Catamarca, dirigida por Calas de Clark, nos ha permitido bosquejar el panorama actual de la literatura. A su vez que nos ha ayudado a entender la conformación de un grupo de escritores que se aunaron bajo intereses comunes y que emprendieron una tarea pocas veces vista en la provincia de Catamarca. 

Este trabajo, pensando en los 37 años que pasaron de aquel primer encuentro en la sala Calchaquí, es necesario por cuanto permite dimensionar la impronta que tuvo Umbral en la sociedad y, particularmente, en la producción literaria de una generación de escritores que están en la actualidad en plena producción literaria.

Victor Aybar es Licenciado en Letras, Docente de Danza, poeta y bailarín.